Las aplicaciones de teléfonos inteligentes para el dolor de cabeza, el dolor y el sueño carecen de funciones clave, según un estudio

Las aplicaciones de teléfonos inteligentes para el dolor de cabeza, el dolor y el sueño carecen de funciones clave, según un estudio
Las aplicaciones de teléfonos inteligentes para el dolor de cabeza, el dolor y el sueño carecen de funciones clave, según un estudio

Las aplicaciones de neurología carecen de privacidad, accesibilidad y recursos de gestión de crisis, según los hallazgos del estudio publicados en JMIR mSalud y uSalud.

El estudio encontró oportunidades para mejorar el contenido entre las aplicaciones para el dolor de cabeza, el sueño y el dolor, incluidas las mejoras en la estructura de la aplicación y la entrega de funciones.

El estudio, que se cree que es la revisión más grande de las ofertas de aplicaciones enfocadas en neurología disponibles públicamente hasta la fecha, revisó más de 200 aplicaciones para el dolor de cabeza, el dolor y el insomnio en 105 dimensiones.

Estas dimensiones se basaron en los criterios del índice de salud móvil y la base de datos de navegación (MIND), incluidos los criterios de diversidad, equidad e inclusión relacionados con las características de accesibilidad y las opciones de idioma.

Las características de las principales aplicaciones neurológicas detectables en dispositivos iOS y Android se evaluaron y compararon con las de un grupo de control.

Se descubrió que las aplicaciones para el dolor y el dolor de cabeza comparten muchas características comunes. El seguimiento de síntomas fue la función más común en las aplicaciones relacionadas con el dolor de cabeza (32/48; 67 %) y el dolor (21/47; 45 %), mientras que la atención plena fue la función más común en las aplicaciones relacionadas con el sueño (73/106; 69%).

Aunque las funciones que se ofrecían con más frecuencia eran funciones de seguimiento y relacionadas con la atención plena, las aplicaciones individuales ofrecían cantidades o tipos variados de estas funciones.

Los investigadores también notaron que, aunque el 90 % de las aplicaciones se podían descargar gratis, menos del 50 % de las aplicaciones eran realmente gratuitas.

Entre todas las aplicaciones, los recursos de privacidad, accesibilidad y gestión de crisis fueron limitados, lo que destaca las preocupaciones sobre la estructura de la aplicación.

De las aplicaciones estudiadas, se encontró que el 9 % no tenía una política de privacidad, lo que muestra una mejora en las ofertas de políticas de privacidad en comparación con investigaciones anteriores.

Sin embargo, los autores señalan que, a partir de septiembre de 2021, la Comisión Federal de Comercio espera que las aplicaciones de bienestar no cubiertas por la Ley de portabilidad y responsabilidad de seguros médicos (HIPAA) sigan las reglas relacionadas con HIPAA sobre infracciones, lo que sugiere que las aplicaciones deberán cambiar los requisitos proceso de seguridad.

Solo el 8 % de las aplicaciones relacionadas con el sueño, el 2 % de las aplicaciones relacionadas con el dolor y el 0 % de las aplicaciones relacionadas con el dolor de cabeza ofrecen recursos de crisis que vinculan a un usuario con una línea directa o lo ponen en contacto con un profesional médico, lo que demuestra una falta significativa de funciones de gestión de crisis en todas las categorías.

Los autores también destacaron una oportunidad para aumentar los esfuerzos en torno a la diversidad y la inclusión, ya que solo el 17 % de las aplicaciones enfocadas en neurología admitían el uso del idioma español.

Además, la mayoría de las aplicaciones se centraron en la autoayuda, y pocas se diseñaron para su uso en colaboración con un compañero o médicos.

“En el campo de la salud digital más amplio, existe una creciente evidencia de que las aplicaciones utilizadas en asociación con otros pueden ser más atractivas y efectivas que las de autoayuda”, escribieron los autores. “Las lecciones ya aprendidas sobre el bajo compromiso con las aplicaciones de salud mental pueden ayudar a que estas aplicaciones relacionadas con la neurología se desarrollen como herramientas basadas en relaciones más atractivas que podrían ofrecer más apoyo para el uso híbrido”.

Los autores también sugirieron que las características comunes entre las aplicaciones de neurología y las aplicaciones de salud mental, incluidos los tratamientos basados ​​en el comportamiento y la captura remota de síntomas, indican una sinergia potencial entre los campos.

“La atención al paciente puede mejorarse con la incorporación de un enfoque transdiagnóstico a la aplicación para teléfonos inteligentes basada en la salud”, concluyeron los autores.

Las limitaciones del estudio incluyeron publicidad falsa de varias aplicaciones, el potencial de información codificada incorrectamente y muros de pago que limitan la evaluación de todas las funciones.

Los autores señalaron que es difícil evaluar la efectividad de las aplicaciones para teléfonos inteligentes; aunque estos hallazgos indican qué aplicaciones dicen ofrecer, el uso personal es necesario para determinar qué aplicaciones satisfacen las necesidades de cada caso de uso clínico.

Referencia

Minen MT, George A, Camacho E, et al. Evaluación de aplicaciones para teléfonos inteligentes para afecciones neurológicas comunes (dolor de cabeza, insomnio y dolor): estudio transversal. JMIR Msalud Usalud. 2022;10(6):e36761. doi:10.2196/36761

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